Las mejores grasas para cocinar – II parte-

las mejores grasas

Seguramente ya leíste mi artículo anterior sobre las grasas y aprendiste las 4 reglas más importantes por la cual deberías excluir los aceites vegetales refinados de tu dieta, si no fue así  aquí lo tienes otra vez. Léelo con atención, es muy importante, especialmente si estas luchando con problemas coronarios, colesterol, diabetes, inmunológicos o digestivos.

Ahora sí, comencemos con la primera:

Aceite de aguacate
las mejores grasas aceite de avocado

Definitivamente mi preferida.
El aceite de aguacate se produce a partir de la fruta del árbol de aguacate. Se extrae de la pulpa carnosa que rodea al aguacate, por lo que es uno de los pocos aceites comestibles no derivados de la semilla. Esta pulpa produce un aceite lleno de grasas saludables, incluyendo ácido oleico y ácidos grasos esenciales.
Su consumo regular tiene algunos importantísimos beneficios:
1. Baja la presión arterial
2. Mejora los síntomas de la artritis
3. Crea mejorías en pacientes con psoriasis y otros problemas de la piel
4. Mejora la salud coronaria y reduce el colesterol
5. Aumenta la absorción de nutrientes

¡Yuhuu!, gracias dios por darnos semejante regalo.

Por eso, para cocinar es el número 1 indiscutido, su punto de humeo llega hasta los 271ºC. Totalmente estable. Una maravilla.
Pero  aun así, lo que más me atrae de este aceite, es su  sabor relativamente neutral, no es tan invasivo como el aceite de coco, o la mantequilla.
Cuando lo vayas a comprar presta mucha atención: El aceite de aguacate sin refinar es de color verde con un aroma rico y graso. Si el aceite es refinado, entonces tiene un color amarillento y huele menos fuerte.

Aceite de coco

las mejores grasas - aceite de coco

Mi segunda segunda preferida: el aceite de coco y digo segunda, porque la uso más para hacer postres, o comidas exóticas, ya que su sabor es muy fuerte y tiende a tapar al resto. Por otro lado, hacer una tortilla española con aceite de coco, por más sano que sea el aceite, el resultado final es incomible, lo sé porque ya lo intenté 😀

Aunque la semana pasada la Asociación Americana de Cardiología (American Heart Association- AHA) publicó un estudio en contra de su consumo. Lo leí e hice un gran revoleo de ojos… yo la seguiré apoyando, porque ningún ingrediente me ha ayudado tanto a nivel integral como lo ha hecho el coco, especialmente el aceite.

Hasta la fecha, hay más de 1.700 estudios que demuestran que el aceite de coco es uno de los alimentos más saludables del planeta. Los beneficios y usos van más allá de lo que la mayoría de la gente cree y conoce.

La investigaciones finalmente descubrieron la magia de esta fruta increíble. El secreto de sus bondades los hallamos en los ácidos grasos de cadena media (AGCM):

  • Ácido caprílico
  • Acido laúrico
  • Ácido cítrico

La mayoría de las grasas que consumimos toman más tiempo para digerir, pero las AGCM encontrados en el aceite de coco proporcionan la fuente perfecta de energía, ya que sólo tienen que pasar por un proceso de 3 pasos para convertirse en combustible frente a otras grasas que necesitan un proceso de 26 pasos. ¿Sorprendido?, yo también.

A diferencia de los ácidos grasos de cadena larga que se encuentran en los aceites a base de plantas, los AGCM son:

  • Más fácil de digerir
  • No se almacena fácilmente como grasa
  • Son antimicrobianos y antifúngicos (¡esto es lo que amo!)
  • De menor tamaño, permitiendo una permeabilidad celular más fácil para la energía inmediata
  • Más fácil de procesar por el hígado, lo que significa que se convierte inmediatamente en energía en lugar de almacenarse como grasa.

Así es que al consumirlo de manera regular (acompañada con una dieta sana y equilibrada) te ayuda con todas estas cosas :

1. Tratamiento natural probado de la enfermedad de Alzheimer
2. Previene las enfermedades del corazón y la presión arterial alta (aunque AHA diga lo contrario)
3. Cura la infección renal y protege el hígado
4. Reduce la inflamación y la artritis
5. Prevención y tratamiento del cáncer
6. Aumenta el sistema inmunológico  (antibacteriano, anti-fúngico y antiviral)
7. Mejora la memoria y la función cerebral
8. Mejora la energía y la resistencia
9. Mejora la digestión, reduce las úlceras de estómago y la colitis ulcerosa
10. Reduce los síntomas de la enfermedad de la vesícula biliar y la pancreatitis
11. Mejora los problemas de la piel (quemaduras, eccema, caspa, dermatitis y psoriasis)
12. Previene la enfermedad de las encías y la caries dental
13. Previene la Osteoporosis
14. Mejora la Diabetes Tipo II
15. Aceite de coco para bajar de peso
16. Ayuda a construir músculo y perder grasa corporal
17. Beneficios de aceite de coco para el cuidado del cabello
18. Candida y infecciones de levadura
19. Previene el envejecimiento
20. Ayuda a equilibrar el sistema hormonal

¿Ahora entiendes mi fascinación por el coco?,
Cuando viví en Costa Rica por un año, como era la fruta que más abundaba en la zona, aprendí a prepararlo de muchas maneras hasta que finalmente logré extraer el aceite en mi casa. De toda esa experiencia, creé un video taller que lo llamé “La Magia del Coco” donde aprenderás de todas sus bondades y también a generar de tan noble alimento, un montón de otros productos:

  • yogurt de coco
  • harina de coco
  • leche de coco
  • kefir de agua de coco

Haciendo click en este enlace podrás adquirir el video taller completo

¡Disfrútalo!

Mantequilla las mejores grasas - matequilla

Hasta hace un tiempo atrás, la mantequilla era la “mala de la película”. Años y años segregada y etiquetada de: “hace mal para el colesterol”. Finalmente la rescataron del banquillo de los acusados, para declararla inocente. Sí, así como pasó con el huevo, la mantequilla resultó ser excelente para tu salud y para cocinar. Dándole a tus platos un toque genial. Cocinar con ella es muchísimo más estable que con aceite de oliva, ¿quién lo hubiera dicho?

Pero, no estoy hablando de cualquier mantequilla convencional, ojalá pudiéramos encontrar buena mantequilla en cualquier super mercado, pero no es así.  Lamentablemente las garras de la industria no tiene límites y es por eso que los mejores beneficios, los obtendremos de mantequillas de leche de animales de pastoreo, ¿por qué?, porque el principal nutriente en ella es la vitamina D y la A, que la tomamos sintetizada a través del animal.
Sí, es importante que el bichito tome mucho sol, ande por los prados y pastoree. El pasto es su alimento natural. Los graneros oscuros y cerrados, limitando sus movimientos,  alimentados con soja o maíz modificados genéticamente, los enferma…y nos enferma.

Por otro lado, lo ideal seria que aparte de todo lo ya nombrado, es que la leche no haya sido pasteurizada ( esto lo hace la figurita difícil), ya que al someterla a este proceso de calentamiento, todo su poder enzimático que tanto ayuda al sistema digestivo, desaparece. Así es, hay que volver a tomar la mantequilla como lo hacían los abuelitos.

Beneficios:

1. Antiinflamatorio

2. Mejora la salud del corazón

3. Excelente fuente de vitamina A

4. Rico en Colesterol Vital

Para cocinar, si bien la mantequilla es muy estable, hay que cuidarla y hacerlo en fuego medio- bajo.
Nota: los intolerantes a la lactosa no la pueden tomar…¡pero pueden usar: Ghee!

 

Ghee

las mejores grasas - ghee

Hace ya un poco más de un año les escribí un artículo sobre este genial ingrediente: “9 beneficios del ghee”   , a parte filmé un video para que aprendan hacerlo…

Aquí lo tienen

Si bien el tema es aún mucho mas extenso, he tratado ser lo mas concisa posible.
Seguramente volveré a tocar este asunto, porque lo considero por demás importante.
Les dejo un abrazo gigante,
Con todo mi amor,
Caro.

 

Las mejores grasas para cocinar – I parte: aceites refinados-

las mejores grasas para cocinar
Hace un tiempo quiero hablarles de la importancia de las grasas a la hora de cocinar.
Y el tema es super extenso.  Tanto, que tendré que dividirlo en dos partes (aunque podría escribir un libro sobre esto).  Así es que intentaré ser lo más concisa posible.

En marcha, aquí va la primera 🙂

Para empezar, iremos por lo básico, así entenderemos cuál es la problemática real cuando hacemos un sofrito para la salsa de tomate o cuando freímos unos huevos.

¿Es malo lo frito?…aaaich, definan malo por favor. Depende de cual sea la grasa que elijas, porque allí mismo está el secreto…o preparas una “pócima letal”, u obtienes un alimento altamente nutricional que incluso ayudará en casos específicos (como el intestino poroso).

Aunque cueste creerlo, el problema no es comer algo frito en una cucharada de grasa de buena calidad, si no que una vez más, el ingrediente en si juega un rol fundamental. Igual, voy a repetir hasta el cansancio que es vital encontrar ese delicado equilibrio para no caer en los excesos y mantenernos dentro de lo que necesitamos (y nos gusta) de manera individual para luego obtener resultados en forma integral. Que lo frito sea malo o bueno, depende mucho de las condiciones digestivas de la persona y el estado general de salud. Así es que si tu ecosistema interno esta devastado, todo lo que comas te caerá literalmente como “una patada en el estomago”, en cambio si hay equilibrio, entonces habrá asimilación, nutrición y salud, siempre y cuando utilices ingredientes limpios.
Por eso, entendamos primero lo más importante: qué debemos evitar completamente.

Aceites refinados

No me gusta escribir sobre lo “malo” de los ingredientes, porque si no -hoy día-  acabaríamos comiendo nada. Pero igual, tengo una pequeña “lista negra” con cierta categoría de ellos que verdaderamente hay que evaluarlos muy bien y evitarlos totalmente. En el caso de las grasas, hay que poner un especial énfasis porque justamente allí, podría estar la razón por la cual no estas logrando un completo bienestar. Especialmente si tienes problemas coronarios, diabetes, digestivos e inmunológicos.

Los aceites refinados o también aceites ultraprocesados, son los de mezcla, de maíz, colza, soja, cártamo, (podemos incluir la margarina también) que son los más comunes en la mayoría de los hogares y más baratos en cualquier supermercado, pero también, nutricionalmente los menos aconsejados (hasta me animo a decir: peligrosos) y ahora les explico por qué.

Cuando fríes o cocinas a altas temperaturas (unos 180ºC) se produce un cambio fuerte en las estructuras moleculares de los aceites y grasas.

Pasan por un proceso oxidativo, donde reaccionan al oxígeno en el aire para formar aldehídos y peróxidos lípidos.

Traduciéndolo en cristiano puro es más o menos así:

Todas las grasas tienen un punto de humeo. ¿Qué es esto?, pues bien, es el punto máximo de temperatura antes que se queme. Este punto, a parte de ser muy importante, varia de grasa en grasa. Mientras mas alto sea, más sano es para cocinar. ¿Por qué?, porque una vez que pasa límite, el aceite “se quema” (humea), y  cambia su estructura completamente, que al consumirlo genera en nuestro cuerpo muchísimos radicales libres (oxidantes). Básicamente nuestras células se avejentan (oxidan) con mayor rápidez, a tal extremo que si se hace una constante, el cuerpo no logra recuperarse de tanta “invasión”, dando como resultado enfermedades del tipo coronarias e incluso cáncer. Quien tenga un poco más de curiosidad, puede leer este estudio encabezado por el Prof. Martin Grootveld de la Universidad de Montfort, Inglaterra.

Si bien el profesor recomienda aceite de olivas para cocinar, porque este tipo de grasa sufre menos el proceso oxidativo, yo sigo insistiendo que el aceite de olivas no es una opción. Si es excelente para condimentar, (es oro para nuestro cuerpo). Tómala cruda, no cometas el error de someterla al fuego porque su punto de humeo es bajo en comparación a otras grasas. Igual cuales son las mejores opciones, lo veremos en breve.

 

4 razones importantísimas para eliminarlas de tu dieta

1- Aceites vegetales no implica necesariamente el beneficio nutricional de las verduras

Grábatelo a fuego: no hay ningún beneficio vegetal que se pueda obtener con este tipo de aceites. Muchos consumidores creen erróneamente que el aceite de cocina, siempre y cuando diga vegetales en la etiqueta, es bueno. De hecho, los aceites no saludables y más comúnmente utilizados en el mercado no contienen verduras en absoluto.
Los llamados aceites “vegetales” son en realidad hechos de semillas resistentes y legumbres que originalmente fueron cultivadas para uso industrial, no para el consumo humano. Estas semillas deben ser tratadas químicamente para -luego- ser transformadas en un líquido fluido y volverlas aromáticas para ser aceptada por los sentidos del gusto y el olfato.

2- Los aceites refinados son inestables- causan mucho daño-

Como te explicaba al principio, se considera una grasa inestable cuando es vulnerable a la oxidación, es decir, a la penetración de moléculas de oxígeno. La oxidación hace que las grasas se vuelvan rancias y creen radicales libres: átomos con un número impar de electrones que pueden causar un extenso daño a tus células. Aunque cualquier grasa se puede oxidar y crear este daño, en el caso de las grasas poliinsaturadas su inestabilidad la hace más propensa.

Las grasas poliinsaturadas como los aceites industriales pueden volverse rancias simplemente con la exposición a la luz a través de una botella transparente, lo que significa que desde el momento de su envasado, pasando por el supermercado, hasta llegar a casa, ya ha cambiado en su totalidad. El calor también las oxida, lo que significa que si comes algo cocido en un aceite industrial, te estás exponiendo a los radicales libres que pueden causar una gran cantidad de daño celular.

3- Provocan inflamación

El aceite vegetal no siempre tiene que estar en forma líquida para hacer daño. También aparece en forma más espesa y pegajosa, como en margarina o en miles de otros alimentos procesados. Estos productos están hechos con aceites vegetales parcialmente hidrogenados o grasas parcialmente hidrogenadas, también conocidas como “grasas trans”, que son terribles para tu salud.

Para fabricar grasas trans, inyectan hidrógeno en los aceites vegetales, lo que prolonga su vida útil .  Explicándolo así, suena ideal para el producto (y los que hacen ganancias con él), pero pésimo para tu salud y la de tu familia, ya que su consumo genera inflamación en todo el cuerpo, preparando el escenario para dar lugar a enfermedades del corazón, diabetes, enfermedades autoinmunes y aumentando las posibilidades de cáncer en el futuro.
También hay que tener en cuenta que los productos “libres de grasas trans” no significa necesariamente que son libres de aceite vegetal, si no, que sólo son libres de grasas parcialmente hidrogenadas.
Así que no te olvides, los alimentos procesados ​​- son una fuente importante de grasas trans y aceites vegetales ocultos, que traen con ellos un montón de angustia.

4- Afecta tu ecosistema interno: flora intestinal

La buena salud y el equilibrio en nuestro sistema digestivo y la flora intestinal, es básico para vivir una vida plena.  Por eso,  si estas consumiendo estos aceites, deberías empezar a plantearte un cambio fuerte, ya que las semillas que usan para fabricar estas grasas, por los general, son de cultivo transgénico, esto significa que su  ADN ha sido modificado para aguantar todos los fertilizantes e insecticidas químicos creados por la industria.
Ten en cuenta a la hora de comprar, este tipo de aceites no son para el consumo humano, podrían estar matando tus bacterias sanas y alterando tu microbioma que conducirá a problemas intestinales, inflamación, aumento de peso y una serie de otros males.

 

Entonces, ¿qué uso?

No te preocupes, hay alternativas y muy buenas para apoyar tu dieta sana.
Elegí 3 variedades de aceites que son excelentes para preparar tus alimentos, yo los uso todos los días y estoy encantada, porque con el correr de los años he notado mucho la diferencia.
Y ellas son:

  • Ghee
  • Aceite de coco
  • mantequilla de leche de animales de pastereo

Pero lo dejaremos para la próxima, que el tema da para rato.

Un fuerte abrazo,
Caro.

El mejor pan sin gluten del mundo


Si ya sé, vas a pensar que nombrar esta receta como “el mejor pan sin gluten del mundo” es una exageración y en primera instancia puedo darte la razón, porque cuando la encontré  en el blog de Sofia Paixão (que me gusta leer cada tanto), me pasó lo mismo. Ella utilizó este mismo título y te aseguro que me provocó una sonrisa, pero como sé que sus recetas son riquísimas me puse manos a la obra.
Y ahora que los hago en muchas oportunidades, puedo asegurar que efectivamente, es el mejor pan sin gluten del mundo :-D.

Ingrediente principal: avena sin gluten



El principal ingrediente de estos pancitos es avena SIN GLUTEN.
Si bien hay mucha controversia alrededor de la avena, ahora mismo nos vamos a centrar en conseguir un alimento de calidad como este que les muestro en la foto (arriba).
Cuando vayas a comprar, lee la etiqueta, pregunta el origen, ya que muchas veces al desconocer la procedencia, se pierde la ruta y podría ser avena contaminada. Si puedes acceder al productor, ¡mucho mejor!, nada como tener toda la información de primera mano.

Personalmente me inclino por productos de Bauckhof  que están avalados por el grupo Demeter, quien se dedica a la comercialización de alimentos cultivados a través de la agricultura biodinámica.
A mis ojos, Demeter, es sin dudas, una de las marcas más confiables y éticas cuando de alimentos se trata. Sus controles y métodos, generan un alimento de gran poder nutricional, cuidando cada paso del proceso de cultivo, pero sobretodo, son conscientes de la importancia de cuidar el planeta.
En el caso de esta avena, es sembrada y cultivada aquí en Alemania, así es que la he comprado con más ganas, porque de esa manera (aunque parezca insignificante) con mi hábito de compra apoyo la economía local.  Alimentación consciente=compra consciente 🙂

Cómo hornear pan sin gluten

Con el tiempo he aprendido que hornear pan es un arte y que encima sea sin gluten, es el doble de desafiante, pero como casi todo en la cocina, también existen algunos trucos que podemos poner a la práctica para obtener panes sensacionales.
Así es que buscando información en youtube, me encontré con este video que explica al detalle como obtener panes perfectos y aunque es para panes con gluten, se puede aplicar todos estos consejos para hornear nuestros pancitos sin gluten.


Dadas todas las directivas, vayamos a la receta:

Ingredientes:

  • 300 grs de avena sin gluten en copos
  • 200 grs de harina de arroz integral
  • 100 grs fécula de papa
  • 2 cucharaditas de sal marina
  • 630 ml de agua tibia
  • 20 grs de psyllium en polvo
  • 20 grs de semillas de linaza rubia molidas
  • 1 cucharadita de azúcar panela
  • 1 sobrecito de levadura de cerveza en polvo (sin gluten)

Preparación:

1. Colocar los copos de avena en un procesador o una licuadora y batir hasta conseguir una harina fina.
2. En un vaso medidor agregar el agua tibia, el psyllium, la linaza y el azúcar. Mezclar Bien.
3. Añadir la levadura en polvo y dejar activar por 5 minutos ( si fuera levadura fresca 10′)
4. Cuando acabe el tiempo, revolver todo hasta que la preparación quede completamente integrada.
5. En una batidora o procesador, colocar todas las harinas y la sal, darle marcha suave e ir incorporando el líquido anterior muy suavemente. Amasar hasta que este todo bien integrado.
6. Colocar la masa en una mesa, e ir armando los bollitos.


7. Acomodarlos en una bandeja para el horno con un papel para hornear en la base.
8. Espolvorear los panes con un poco de harina de avena y luego darle los cortes en cruz con un cuchillo bien afilado.
9. Cubrir la bandeja con un plástico (para que no pierdan la humedad, es super importante) y dejarlos levar en una lugar a buena temperatura.
10. Encender el horno a 200º C (ver el video arriba, para la optimización del horno -muy importante-)
11. Hornear los pancitos durante aproximadamente 40 minutos, pero ir controlando porque siempre depende la potencia del horno si necesita más o menos tiempo.

Consejito: Para conservar, lo mejor es dentro de una bolsa de plástico y guardarlos en la heladera.

Como siempre, cualquier duda, ya saben que pueden consultarme que encantada los ayudo.

Todo mi amor para ustedes,
Caro.

Mi creencia en el amor eterno me ayudó a separarme en paz

 

 

Ante todo, muchas gracias a Cocina Sapiens por darme la oportunidad de compartir mi experiencia, porque de esto se trata este post: de mi vivencia personal, nada más, y no pretende ser un tratado sobre cómo separarse de manera amistosa.

Soy Laura y hace dos años que con David, el papá de mis hijos, decidimos separarnos como pareja, después de 12 años de convivencia. Tenemos dos hijos preciosísimos.

 

No voy a contar los detalles del matrimonio ni de la separación, porque no creo que sean relevantes. Cada pareja se une y se disuelve por motivos bien distintos. Algunos son aparentes, otros son más íntimos e intrincados y, por último, están esos detalles misteriosos, cuyo destino es el de ser iluminados solo cuando llegue el momento.

Dicho esto, les desvelo el gran secreto que me hizo vivir la separación como lo hice: yo creo en el amor eterno.

El amor es uno solo y es de una. No se lo lleva nadie y solo se termina si se decide cerrar el manantial del que fluye, algo que es casi imposible, dada la fuerza de su emanación. Eso, para mí, es el amor. Es una manera de vivir y de relacionarse desde ese lugar en el que todas las experiencias son abrazadas y aceptadas por igual.

Las que sí se transforman son las relaciones entre las personas. Y elijo la palabra “transforman” porque no creo que se terminen… al menos no necesariamente. Yo me casé con David para honrar lo que el corazón, las circunstancias y mi evolución me pedían en ese momento. No me casé para crear una pareja que durara hasta el día de mi muerte, o de su muerte, o de nuestra muerte conjunta en alguna catástrofe.

Sin embargo, el día en el que decidimos convertirnos en padres, también decidimos que los dos íbamos a ser familia, ahora sí, por el resto de nuestras vidas.

 

Después de algunos maremotos (una separación nunca es una decisión fácil, especialmente en situaciones donde el único apoyo que se tiene es el de la familia nuclear), un día finalmente respiramos hondo y aceptamos que nuestro crecimiento personal no estaba en armonía con el estado de la relación. Decidimos, así, armar las valijas para emprender el próximo viaje: la disolución de nuestra pareja.

Por supuesto que hubo miedo y confusión, pero ahora que lo miro a la distancia me queda claro que, como pasa casi siempre, la mayoría de los cucos eran inventados o estaban sobredimensionados. El mayor temor, claro está, era cómo lo iban a tomar los nenes. Hablamos con ellos una noche los dos y su respuesta fue tranquila. Su mayor preocupación era saber en qué iba a cambiar su vida… Les dijimos que no mucho, solo que papi iba a vivir en otra casa, a diez minutos de la que hasta entonces todos compartíamos.

Y cumplimos. Hoy los dos vemos a los nenes casi todos los días, pasamos muchos momentos en familia los cuatro, la crianza es cien por ciento compartida y hasta viajamos juntos. Ya no convivimos los cuatro en la misma casa, pero, como somos viajeros, sí procuramos estar en el mismo lugar del mundo al mismo tiempo. Y claro que el espacio emocional para que los chicos hablen con nosotros sobre lo que sienten, con respecto a nuestra separación o a cualquier otra cosa, está siempre disponible.

Como en toda relación humana, David y yo tenemos nuestros oleajes, pero para mí era tan ridículo pensar en tener una relación mala o distante con él solo por el hecho de estar separados, como lo sería creer que porque mis hijos crezcan y se vayan de casa yo voy a dejar de considerarlos parte de mi familia o voy a empezar a llevarme “mal” con ellos.  Más allá del estatus de nuestra relación, aprecio mucho la presencia de David en mi vida, y no solo como el excelente padre que es.

Creo que otro factor que influyó en nuestra relación es que tomamos la decisión de separarnos en el momento justo. No esperamos a que la situación explotara: a que uno u otro tuviera un amante (situación que no estaba dentro de nuestro acuerdo de pareja), ni tampoco buscamos distracciones (cambiar de casa, de ciudad, traer otro hijo al mundo…). No extendimos en el tiempo una situación que los dos sabíamos (porque, no nos engañemos, una siempre sabe) que era inevitable.

Vivimos en una cultura que escapa de la muerte y de las pequeñas muertes. Siempre hay que hacer todo lo posible por sobrevivir un mes, un año más, a costa de lo que sea. Y siento que esto se extiende al tema de las parejas, especialmente de las parejas con hijos. Muchas veces estamos tan apegados a la idea de mantener un matrimonio para toda la vida, que dejamos todo en el camino, hasta nuestros deseos y valores más profundos. Pero como dice la famosa canción: “Permanecer y transcurrir no es honrar la vida”.

Mi consejo es que nos preguntemos: “¿y todo por qué?” Creo que todas las respuestas (“por los hijos”, “para no romper la familia”), se disuelven si partimos de la base de que se puede continuar cultivando un vínculo familiar y amistoso  luego de la disolución de la pareja.

Vinimos a este mundo a aprender, y una de las primeras lecciones que yo aprendí es que casi todo en esta vida tiene un principio y un final. Todo, menos el amor. Así que yo decido actuar y vivir desde el amor, disfrutando cada momento y evitando el melodrama y el sufrimiento (que no es lo mismo que evitar el dolor). Creo que no hay mejor modelo que les pueda ofrecer hoy a mis hijos.

A David y a mí nos deseo que seamos siempre muy felices y que podamos encontrar otros espíritus libres como compañeros, seres con quienes compartir nuestras preciosas almas y seguir andando el camino de la vida con alegría, con inspiración y con amor. <3

Menú Navideño- sano y rico – 3era y ultima parte

Menú Navideño

 

¡Hola Sapiens!,
¡Ya tengo lista la última entrega para el menú Navideño! es un Pastel de Verduras y aunque no lo creas esta completamente hecho sin grasas.

Digestiones lentas

Hay muchas personas que tienen cierta sensibilidad  para digerir las grasas, así pues he pensado en ellos.
En el caso de personas con ciertas sensibilidades digestivas siempre les aconsejo tomar alimentos fermentados, como Sauerkraut o vinagre de manzana antes de empezar a comer o bien durante la comida. Muchas veces, el desequilibrio de bacterias genera poca acidez para digerir alimentos, así, estos nos ayudan a crear digestiones menos pesadas y aportar bacterias amigables a nuestro intestino.
Por eso, si es tu caso, con apenas una cucharada de vinagre de sidra de manzana antes de comer o una cucharada de chucrut o sauerkraut en la ensalada, vas a notar una diferencia importante. Sumado a esto es vital que mastiques muy requetebién cada bocado, que en el proceso de la formación del bolo alimenticio, la saliva genera enzimas digestivas que también tiene muchísimos más beneficios como por ejemplo perder peso.

Pastel de verduras sin papa

Ingredientes:

  • 2 tazas de puré de coliflor haz click aquí para aprender hacerlo
  • 1 ramita de apio
  • 1 zanahoria
  • 1/2 pimiento morrón
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 taza de agua
  • 250 grs de champiñones
  • 3 cdas de aceitunas picadas
  • 1/2 cucharadita de pimenton dulce
  • 1/2 cdita de comino
  • sal marina y pimienta a gusto

Para la decoracion (opcional): estrellas de batatas al horno

  • 1 batata grande
  • 1 tomate cortado en cubitos pequeños
  • aceite de olivas extra virgen a gusto
  • arvejas, cantidad necesaria

Procedimiento:

1. Preparar el puré de coliflor como lo indico en esta receta (puedes quitar el ghee si lo deseas) y reservar.

2. Lavar y cortar en cubitos pequeños el apio, la zanahoria, la cebolla y el pimiento morrón.

3. Poner una sartén a fuego medio y cuando este bien caliente agregar todas las verduras cortadas. Mover un poco con una cuchara de madera y agregar de a chorritos el agua hasta llegar a la media taza. Cuando se reduzca el agua agregar la otra mitad, tapar y  cocinar a fuego mínimo (si ves que necesita mas agua agrégale, pero fíjate que la preparación no te quede demasiado jugosa).

4. Agregar los condimentos, las aceitunas. Mezclar .

5. Mientras se cocinan las verduras, limpiar los champiñones y cortarlos en cubitos bien pequeñitos.

6. Agregarlos a la preparación anterior, dejar cocinar por unos minutos. Probar, y si hace falta ajustar los condimentos.

7. Una vez cocida totalmente la preparación, retirarla del fuego y dejar enfriar unos minutos. Aprovechar el tiempo y precalentar el horno a 180º C

8. La preparación alcanza para 8 porciones individuales, pero también puedes hacerla en una fuente pirex. Distribuir las verduras en las fuentecitas y cubrir con el puré de coliflor

9. Hornear por unos 25 minutos y servir caliente.

Para la decoración:

1. Lavar muy bien la batata con un cepillo, pelar, cortar en pedazos finos y con una forma de galletas proceder a cortar las estrellitas.

2. Hornear sin grasas durante aprox. 30 minutos a unos 200ºC

3. Cuando estén doradas retirar del horno y si se gusta pincelar con aceite de olivas extra virgen.

4. Ubicar en el plato junto con las arvejas y los cubitos de tomates.
Agradecer las pequeños regalos que nos da la vida

Y como última cosita he deseado traducir este video para que te ayude apreciar cuantos regalos maravillosos hay en tu vida. Ser un ser agradecido, nos hace ver las cosas mas fáciles, nos pone la mochila más ligera, nos ayuda a perdonar y a sentirnos bendecidos. Agradece cada vez que puedas, no existe momento ideal para hacerlo, simplemente entrégate por unos segundos y veras como lentamente se convierte en un hábito.

Un abrazo enorme para todos y ¡Feliz Navidad!

Caro.