Delicioso pan de masa madre sin gluten

Pan de masa madre sin gluten

Pan de masa madre sin gluten

Pan de fermentación natural con masa madre

Masa madre, es un cultivo de levaduras que nacen por obra y gracia de la combinación del agua, el aire y la harina. Pan, Brot, bread, pain o paõ no importa el idioma que uses, es para muchas culturas, base de la alimentación. Sinónimo de la abundancia por excelencia : “que nunca nos falte el pan, la salud y el amor” es lo que la mayoría de nosotros escuchamos y repetimos a lo largo de nuestras vidas, como manifestación de un deseo sincero, pero curiosamente ahora mismo, este alimento milenario que paradójicamente también es sinónimo de amor, salud y espiritualidad, está en la mira de todas las tendencias dietarias. ¡Malo, malísimo!, culpable de todos nuestros males :-P…Pobre pan, ahora le toca estar en el banquillo de los acusados, junto con su gran e incondicional compañero los lácteos.
No voy adentrarme en las bondades de la leche, porque no es el tema del día, pero ya lo haré a su debido momento, mientras me gustaría contarles cuales son las verdaderas razones por la cual el pan se transformó villano de la peli.

Alimento vs producto alimenticio

Desde que la industria se encarga de darnos de comer, nuestra salud ha comenzado a caer en picada. En muchos casos ya hablamos de pandemia: diabetes, obesidad, Alzheimer, cáncer, enfermedades autoinmunes y una lista enorme de dolencias que tienen como punto de origen la inflamación y el sistema digestivo …¿y a quién le han echado la culpa?, sí, sí al pan o mejor dicho al gluten. Algo que a mí personalmente me cuesta darle crédito, ya que el problema no es el gluten, si no en el estado dramático que tenemos nuestra flora intestinal a causa de una vida rodeada de excesos de toda naturaleza, generando deficiencias que podemos ver claramente. Por eso, miremos el todo, para tener una visión mas global de la situación y entender que no hay un factor culpable, si no que simplemente la vida moderna, nos pasa factura.

Si bien, son muchos los factores externos (e internos) que nos lleva a enfermar, el alimento es un denominador común en la mayoría de los casos.  Y esto no tiene que ver con el alimento en sí, si no porque hoy día, la mayoría de los sapiens, no cocina su comida desde cero y prefiere “ahorrar tiempo” comprando productos que desconoce totalmente su origen y como fue elaborado. Son muy pocos quienes se toman el trabajo de leer etiquetas y entender que mientras más procesos industriales sufre, más calidad nutricional pierde. Hoy día un alimento procesado sacia, pero no nutre, por el contrario produce muchas alteraciones que empiezan en el acto de compra. Entonces,  producto alimenticio es manufacturado y pasa por muchos procesos industriales y químicos (para alargar su vida en las góndolas y abaratar costos) y EL alimento, es aquel que el cuerpo reconoce como tal y puede asimilar sin mayores inconvenientes. O sea, que un pan te enferme o no, depende de con que cristal lo mires.

Cocina tradicional -coaching-

Como coach en salud y nutrición, cuando trabajo en cambio de hábitos (si bien siempre es muy individual), primero me concentro en que la persona entienda que cocinar sus propios alimentos es CRUCIAL y que no se focalice en lo dañino, si no en entender los procesos tradicionales (y naturales) de cocción de alimentos, para aprender apreciar la simpleza de los sabores. Si señor, re-educación, buscando una propia identidad alimenticia, que es lo que lamentablemente hemos perdido.
Así que esto no se trata de quitar y crear dietas restrictivas difíciles de sostener a largo plazo, que nos privan de alimentos que quizás necesitemos para mantener un bienestar, si no mas bien entender la importancia de nutrirnos con alimentos reales. Facilitar al cuerpo el ahorro de energía en las digestiones ligeras para ganar en salud, ya que alimento que no se digiere, NO NUTRE.
Comer inteligentemente es un arte, el arte del autoconocimiento, del re-descubrimiento..te prometo que cuando le das paso a la calidad en todo su espectro, tu cuerpo empezará a tener las herramientas necesarias para generar y regenerar.

Rescatemos el pan de las sombras, no es lo peor de lo peor, es que simplemente lo consumimos mal preparado.

Pan de masa madre sin gluten

Hemos fermentado nuestros granos, verduras, carnes, tés, lácteos desde que nació la agricultura y nos vimos en la necesidad de conservar el alimento, pero en nuestra loca carrera evolutiva, con la llegada de la refrigeración, hemos perdido la sana costumbre de continuar haciéndolo, así es que para que no te perdieras ni un solo detalle de como se hace, creamos un video donde te explico todo paso a paso, pero primero es necesario que te explique algunos puntos.

La Receta:

Para una buena compresión  dividí la receta en tres fases.

  1. La primera, será para crear la masa base y es la 1era fermentación.
  2. La segunda, preparáremos la masa y acontecerá la segunda fermentación.
  3. Y por último, en la tercera, horneáremos el pan.

Ingredientes

 FASE 1

  • 1 taza de agua filtrada (imprescindible NO usar agua clorada)
  • 1 taza de masa madre sin gluten (pincha aquí para aprender hacerla)
  • 1 taza de harina integral de arroz (te recomiendo de agricultura biodinamica- Demeter-)
  • 1 bol de vidrio
  • 1 cuchara de madera
  • 1 bandita elástica
  • 1 trapo limpio para cubrir el bol

 FASE 2

  • 100 grs de tapioca (puede ser otro tipo de almidón)
  • 200 grs de harina de sorgo
  • 200 grs de harina sarraceno
  • 100 grs de harina de avena sin gluten (puede reemplazarse por arroz)
  • 1 cucharadita de sal (opcional)
  • 600 ml de agua tibia (aprox)
  • 3 cucharadas al raz de harina de linaza
  • 3 cucharadas al raz de cáscara de psyllium
  • 1 cucharada al raz de azúcar panela.
  • moldes y trapos limpios
  • 1 bolsa de plástico
  • opcional: batidora

 FASE 3

  • Un poco de harina para espolvorear
  • Papel para hornear
  •  1 cuchillo con muy buen filo
  • Espátulas
  • Papel aluminio
  • 1 bandeja de metal
  • Agua
  • 1 rociador de agua (opcional)

Preparación:

Veamos el video. Disfrútalo mucho…

 

Espero con todo mi corazón que esta receta del pancito fermentado te guste tanto como a mí, pero sobretodo que disfrutes  del proceso, de verdad es fascinante la transformación casi mágica que ocurre con el alimento cuando se respetan los tiempos naturales de preparación y cocción. El alimento real, crea salud, vuelve al corazón de la casa y cocina tus alimentos con ingredientes reales.

Con todo mi amor,
Caro.

* Equivalencia de medidas para la harina

  • 1 kilo de harina = 8 y 1/2 tazas aprox.
  • 1 taza de harina = 120 a 130 gr aprox.
  • 1 cucharada al raz de harina = 10 gr aprox.
  • 1 cucharada colmada de harina = 20 gr aprox.
  • 1 cucharadita rasa de harina = 3 gr aprox.
  • 1 taza de almidón = 100 gr

 

 

Masa madre sin gluten (fácil de hacer)

masa madre

Masa madre

Hacer masa madre es algo que quería enseñarles hace rato.
En un principio, pensé hacerlo todo por escrito, pero hubiera sido una lectura interminable :-P, por eso hemos hecho un video para que aprendas el paso a paso, sin que te pierdas un solo detalle.
Pero antes de meter las manos en la masa, vamos aprender un poco sobre este alimento tan antiguo.

¿Qué es la masa madre?

Si no estás familiarizado con las fermentaciones de harinas, te preguntarás qué es la masa madre y para qué sirve.
La masa madre es la fermentación natural mediante un cultivo de microorganismos simbióticos (presentes en el ambiente y el alimento) que nacen de una mezcla entre algún tipo de harina y agua, siendo ésta la base para hacer los famosísimos panes sin levadura.
Este tipo de fermentaciones la hemos usado los sapiens desde que incluimos los granos a nuestra dieta hace más de 5000 años.
Si bien los granos -así tal cual los cosechamos- son un alimento imposible de digerir para nuestro sistema digestivo, gracias a la acción y observación de nuestros antepasados, tras su molienda y fermentación, se logra un alimento altamente nutritivo y lleno de beneficios.
La fermentación natural de la harina (cualquier variedad), hace que todos los nutrientes queden biodisponibles para el cuerpo. Esto significa que en el proceso, las bacterias actuarán como la llave activadora para abrir la puerta a todos los nutrientes encerrados en la semilla y de esta manera lograr un alimento altamente nutritivo.

El pan nuestro de cada día

Hace poco más de 100 años atrás, no comíamos el pan que actualmente consumimos. Con la llegada de la industria, nuestros alimentos dejaron de ser alimentos y pasaron a ser “productos alimenticios”, que es algo BIEN distinto.
En la cultura del sin tiempo, la premisa es producir rápido, barato y agradable al paladar, sin importar el precio que pagamos por ello.
Es así como el trigo perdió calidad con la agricultura de monocultivo y de un alimento básico-esencial, se convirtió en un alimento dudoso y controversial.
Pero esto es solo la punta del iceberg, el problema de fondo es que a parte de todos los químicos que se usan para cosechar los granos y conservar el pan por largos periodos, hemos reemplazado la fermentación natural (lenta), por la fermentación con levadura de cerveza (rápida). Sí, un pequeño hongo unicelular es el responsable de crear en el transcurso de un cortísimo tiempo, un pan esponjoso y suave.
Con esta fermentación tan rápida originada por una sola cepa: Saccharomyces cerevisiae (1), no ocurre el mágico proceso que producen las bacterias probióticas en la masa madre. Con levadura de cerveza, el grano no tiene ni el tiempo, ni el medio adecuado para convertir todos sus antinutrientes en un alimento  biodisponible para que la digestión se realice sanamente y nos nutra.
Así es que, no es el gluten el inconveniente, el problema es que  NO FERMENTAMOS LENTAMENTE Y ENVENENAMOS NUESTROS ALIMENTOS. Sinceramente, con esta situación, ¿cómo todavía nos puede sorprender que día tras día, haya más gente intolerante, alérgica, celíaca o peor aún con enfermedades más graves?

Lo que nos venden, no se le puede llamar pan…ni tan siquiera alimento.

Por eso, verdadero pan es lo que haremos nosotros. Empecemos con lo básico, hacer la MASA MADRE

Ingredientes:

  • 1/2  taza* de harina integral de arroz (te recomiendo Demeter– agricultura biodinámica)
  • 1/2 taza de agua de excelente calidad (filtrada)
  • 1 frasco de vidrio
  • 1 bandita elástica
  • 1 trapo limpio

Procedimiento:

Veámos el video…

 

Consejito extra:

Con la misma receta de masa madre de harina de arroz, puedes preparar muchas otras diferentes tipos de harinas fermentadas. Pruébalo con harina de quinoa hecha en casa. Con un click aquí  podrás aprender hacer la harina en casa.

Un abrazo gigante y que te diviertas mucho creando nuevas recetas a partir de esta genial masa madre sin gluten.

 

Con todo mi amor, Caro.

PD: en el próximo video, les explicaré como se hace el pan. Paciencia.

 

(1) También está presente en la fermentación natural, pero no como única cepa.

* Equivalencia de medidas para la harina

  • 1 kilo de harina = 8 y 1/2 tazas aprox.
  • 1 taza de harina = 120 a 130 gr aprox.
  • 1 cucharada rasa harina = 10 gr aprox.
  • 1 cucharada colmada de harina = 20 gr aprox.
  • 1 cucharadita rasa de harina = 3 gr aprox.
  • 1 taza de maicena = 100 gr

 

Las mejores grasas para cocinar – II parte-

las mejores grasas

Seguramente ya leíste mi artículo anterior sobre las grasas y aprendiste las 4 reglas más importantes por la cual deberías excluir los aceites vegetales refinados de tu dieta, si no fue así  aquí lo tienes otra vez. Léelo con atención, es muy importante, especialmente si estas luchando con problemas coronarios, colesterol, diabetes, inmunológicos o digestivos.

Ahora sí, comencemos con la primera:

Aceite de aguacate
las mejores grasas aceite de avocado

Definitivamente mi preferida.
El aceite de aguacate se produce a partir de la fruta del árbol de aguacate. Se extrae de la pulpa carnosa que rodea al aguacate, por lo que es uno de los pocos aceites comestibles no derivados de la semilla. Esta pulpa produce un aceite lleno de grasas saludables, incluyendo ácido oleico y ácidos grasos esenciales.
Su consumo regular tiene algunos importantísimos beneficios:
1. Baja la presión arterial
2. Mejora los síntomas de la artritis
3. Crea mejorías en pacientes con psoriasis y otros problemas de la piel
4. Mejora la salud coronaria y reduce el colesterol
5. Aumenta la absorción de nutrientes

¡Yuhuu!, gracias dios por darnos semejante regalo.

Por eso, para cocinar es el número 1 indiscutido, su punto de humeo llega hasta los 271ºC. Totalmente estable. Una maravilla.
Pero  aun así, lo que más me atrae de este aceite, es su  sabor relativamente neutral, no es tan invasivo como el aceite de coco, o la mantequilla.
Cuando lo vayas a comprar presta mucha atención: El aceite de aguacate sin refinar es de color verde con un aroma rico y graso. Si el aceite es refinado, entonces tiene un color amarillento y huele menos fuerte.

Aceite de coco

las mejores grasas - aceite de coco

Mi segunda segunda preferida: el aceite de coco y digo segunda, porque la uso más para hacer postres, o comidas exóticas, ya que su sabor es muy fuerte y tiende a tapar al resto. Por otro lado, hacer una tortilla española con aceite de coco, por más sano que sea el aceite, el resultado final es incomible, lo sé porque ya lo intenté 😀

Aunque la semana pasada la Asociación Americana de Cardiología (American Heart Association- AHA) publicó un estudio en contra de su consumo. Lo leí e hice un gran revoleo de ojos… yo la seguiré apoyando, porque ningún ingrediente me ha ayudado tanto a nivel integral como lo ha hecho el coco, especialmente el aceite.

Hasta la fecha, hay más de 1.700 estudios que demuestran que el aceite de coco es uno de los alimentos más saludables del planeta. Los beneficios y usos van más allá de lo que la mayoría de la gente cree y conoce.

La investigaciones finalmente descubrieron la magia de esta fruta increíble. El secreto de sus bondades los hallamos en los ácidos grasos de cadena media (AGCM):

  • Ácido caprílico
  • Acido laúrico
  • Ácido cítrico

La mayoría de las grasas que consumimos toman más tiempo para digerir, pero las AGCM encontrados en el aceite de coco proporcionan la fuente perfecta de energía, ya que sólo tienen que pasar por un proceso de 3 pasos para convertirse en combustible frente a otras grasas que necesitan un proceso de 26 pasos. ¿Sorprendido?, yo también.

A diferencia de los ácidos grasos de cadena larga que se encuentran en los aceites a base de plantas, los AGCM son:

  • Más fácil de digerir
  • No se almacena fácilmente como grasa
  • Son antimicrobianos y antifúngicos (¡esto es lo que amo!)
  • De menor tamaño, permitiendo una permeabilidad celular más fácil para la energía inmediata
  • Más fácil de procesar por el hígado, lo que significa que se convierte inmediatamente en energía en lugar de almacenarse como grasa.

Así es que al consumirlo de manera regular (acompañada con una dieta sana y equilibrada) te ayuda con todas estas cosas :

1. Tratamiento natural probado de la enfermedad de Alzheimer
2. Previene las enfermedades del corazón y la presión arterial alta (aunque AHA diga lo contrario)
3. Cura la infección renal y protege el hígado
4. Reduce la inflamación y la artritis
5. Prevención y tratamiento del cáncer
6. Aumenta el sistema inmunológico  (antibacteriano, anti-fúngico y antiviral)
7. Mejora la memoria y la función cerebral
8. Mejora la energía y la resistencia
9. Mejora la digestión, reduce las úlceras de estómago y la colitis ulcerosa
10. Reduce los síntomas de la enfermedad de la vesícula biliar y la pancreatitis
11. Mejora los problemas de la piel (quemaduras, eccema, caspa, dermatitis y psoriasis)
12. Previene la enfermedad de las encías y la caries dental
13. Previene la Osteoporosis
14. Mejora la Diabetes Tipo II
15. Aceite de coco para bajar de peso
16. Ayuda a construir músculo y perder grasa corporal
17. Beneficios de aceite de coco para el cuidado del cabello
18. Candida y infecciones de levadura
19. Previene el envejecimiento
20. Ayuda a equilibrar el sistema hormonal

¿Ahora entiendes mi fascinación por el coco?,
Cuando viví en Costa Rica por un año, como era la fruta que más abundaba en la zona, aprendí a prepararlo de muchas maneras hasta que finalmente logré extraer el aceite en mi casa. De toda esa experiencia, creé un video taller que lo llamé “La Magia del Coco” donde aprenderás de todas sus bondades y también a generar de tan noble alimento, un montón de otros productos:

  • yogurt de coco
  • harina de coco
  • leche de coco
  • kefir de agua de coco

Haciendo click en este enlace podrás adquirir el video taller completo

¡Disfrútalo!

Mantequilla las mejores grasas - matequilla

Hasta hace un tiempo atrás, la mantequilla era la “mala de la película”. Años y años segregada y etiquetada de: “hace mal para el colesterol”. Finalmente la rescataron del banquillo de los acusados, para declararla inocente. Sí, así como pasó con el huevo, la mantequilla resultó ser excelente para tu salud y para cocinar. Dándole a tus platos un toque genial. Cocinar con ella es muchísimo más estable que con aceite de oliva, ¿quién lo hubiera dicho?

Pero, no estoy hablando de cualquier mantequilla convencional, ojalá pudiéramos encontrar buena mantequilla en cualquier super mercado, pero no es así.  Lamentablemente las garras de la industria no tiene límites y es por eso que los mejores beneficios, los obtendremos de mantequillas de leche de animales de pastoreo, ¿por qué?, porque el principal nutriente en ella es la vitamina D y la A, que la tomamos sintetizada a través del animal.
Sí, es importante que el bichito tome mucho sol, ande por los prados y pastoree. El pasto es su alimento natural. Los graneros oscuros y cerrados, limitando sus movimientos,  alimentados con soja o maíz modificados genéticamente, los enferma…y nos enferma.

Por otro lado, lo ideal seria que aparte de todo lo ya nombrado, es que la leche no haya sido pasteurizada ( esto lo hace la figurita difícil), ya que al someterla a este proceso de calentamiento, todo su poder enzimático que tanto ayuda al sistema digestivo, desaparece. Así es, hay que volver a tomar la mantequilla como lo hacían los abuelitos.

Beneficios:

1. Antiinflamatorio

2. Mejora la salud del corazón

3. Excelente fuente de vitamina A

4. Rico en Colesterol Vital

Para cocinar, si bien la mantequilla es muy estable, hay que cuidarla y hacerlo en fuego medio- bajo.
Nota: los intolerantes a la lactosa no la pueden tomar…¡pero pueden usar: Ghee!

 

Ghee

las mejores grasas - ghee

Hace ya un poco más de un año les escribí un artículo sobre este genial ingrediente: “9 beneficios del ghee”   , a parte filmé un video para que aprendan hacerlo…

Aquí lo tienen

Si bien el tema es aún mucho mas extenso, he tratado ser lo mas concisa posible.
Seguramente volveré a tocar este asunto, porque lo considero por demás importante.
Les dejo un abrazo gigante,
Con todo mi amor,
Caro.

 

Las mejores grasas para cocinar – I parte: aceites refinados-

las mejores grasas para cocinar
Hace un tiempo quiero hablarles de la importancia de las grasas a la hora de cocinar.
Y el tema es super extenso.  Tanto, que tendré que dividirlo en dos partes (aunque podría escribir un libro sobre esto).  Así es que intentaré ser lo más concisa posible.

En marcha, aquí va la primera 🙂

Para empezar, iremos por lo básico, así entenderemos cuál es la problemática real cuando hacemos un sofrito para la salsa de tomate o cuando freímos unos huevos.

¿Es malo lo frito?…aaaich, definan malo por favor. Depende de cual sea la grasa que elijas, porque allí mismo está el secreto…o preparas una “pócima letal”, u obtienes un alimento altamente nutricional que incluso ayudará en casos específicos (como el intestino poroso).

Aunque cueste creerlo, el problema no es comer algo frito en una cucharada de grasa de buena calidad, si no que una vez más, el ingrediente en si juega un rol fundamental. Igual, voy a repetir hasta el cansancio que es vital encontrar ese delicado equilibrio para no caer en los excesos y mantenernos dentro de lo que necesitamos (y nos gusta) de manera individual para luego obtener resultados en forma integral. Que lo frito sea malo o bueno, depende mucho de las condiciones digestivas de la persona y el estado general de salud. Así es que si tu ecosistema interno esta devastado, todo lo que comas te caerá literalmente como “una patada en el estomago”, en cambio si hay equilibrio, entonces habrá asimilación, nutrición y salud, siempre y cuando utilices ingredientes limpios.
Por eso, entendamos primero lo más importante: qué debemos evitar completamente.

Aceites refinados

No me gusta escribir sobre lo “malo” de los ingredientes, porque si no -hoy día-  acabaríamos comiendo nada. Pero igual, tengo una pequeña “lista negra” con cierta categoría de ellos que verdaderamente hay que evaluarlos muy bien y evitarlos totalmente. En el caso de las grasas, hay que poner un especial énfasis porque justamente allí, podría estar la razón por la cual no estas logrando un completo bienestar. Especialmente si tienes problemas coronarios, diabetes, digestivos e inmunológicos.

Los aceites refinados o también aceites ultraprocesados, son los de mezcla, de maíz, colza, soja, cártamo, (podemos incluir la margarina también) que son los más comunes en la mayoría de los hogares y más baratos en cualquier supermercado, pero también, nutricionalmente los menos aconsejados (hasta me animo a decir: peligrosos) y ahora les explico por qué.

Cuando fríes o cocinas a altas temperaturas (unos 180ºC) se produce un cambio fuerte en las estructuras moleculares de los aceites y grasas.

Pasan por un proceso oxidativo, donde reaccionan al oxígeno en el aire para formar aldehídos y peróxidos lípidos.

Traduciéndolo en cristiano puro es más o menos así:

Todas las grasas tienen un punto de humeo. ¿Qué es esto?, pues bien, es el punto máximo de temperatura antes que se queme. Este punto, a parte de ser muy importante, varia de grasa en grasa. Mientras mas alto sea, más sano es para cocinar. ¿Por qué?, porque una vez que pasa límite, el aceite “se quema” (humea), y  cambia su estructura completamente, que al consumirlo genera en nuestro cuerpo muchísimos radicales libres (oxidantes). Básicamente nuestras células se avejentan (oxidan) con mayor rápidez, a tal extremo que si se hace una constante, el cuerpo no logra recuperarse de tanta “invasión”, dando como resultado enfermedades del tipo coronarias e incluso cáncer. Quien tenga un poco más de curiosidad, puede leer este estudio encabezado por el Prof. Martin Grootveld de la Universidad de Montfort, Inglaterra.

Si bien el profesor recomienda aceite de olivas para cocinar, porque este tipo de grasa sufre menos el proceso oxidativo, yo sigo insistiendo que el aceite de olivas no es una opción. Si es excelente para condimentar, (es oro para nuestro cuerpo). Tómala cruda, no cometas el error de someterla al fuego porque su punto de humeo es bajo en comparación a otras grasas. Igual cuales son las mejores opciones, lo veremos en breve.

 

4 razones importantísimas para eliminarlas de tu dieta

1- Aceites vegetales no implica necesariamente el beneficio nutricional de las verduras

Grábatelo a fuego: no hay ningún beneficio vegetal que se pueda obtener con este tipo de aceites. Muchos consumidores creen erróneamente que el aceite de cocina, siempre y cuando diga vegetales en la etiqueta, es bueno. De hecho, los aceites no saludables y más comúnmente utilizados en el mercado no contienen verduras en absoluto.
Los llamados aceites “vegetales” son en realidad hechos de semillas resistentes y legumbres que originalmente fueron cultivadas para uso industrial, no para el consumo humano. Estas semillas deben ser tratadas químicamente para -luego- ser transformadas en un líquido fluido y volverlas aromáticas para ser aceptada por los sentidos del gusto y el olfato.

2- Los aceites refinados son inestables- causan mucho daño-

Como te explicaba al principio, se considera una grasa inestable cuando es vulnerable a la oxidación, es decir, a la penetración de moléculas de oxígeno. La oxidación hace que las grasas se vuelvan rancias y creen radicales libres: átomos con un número impar de electrones que pueden causar un extenso daño a tus células. Aunque cualquier grasa se puede oxidar y crear este daño, en el caso de las grasas poliinsaturadas su inestabilidad la hace más propensa.

Las grasas poliinsaturadas como los aceites industriales pueden volverse rancias simplemente con la exposición a la luz a través de una botella transparente, lo que significa que desde el momento de su envasado, pasando por el supermercado, hasta llegar a casa, ya ha cambiado en su totalidad. El calor también las oxida, lo que significa que si comes algo cocido en un aceite industrial, te estás exponiendo a los radicales libres que pueden causar una gran cantidad de daño celular.

3- Provocan inflamación

El aceite vegetal no siempre tiene que estar en forma líquida para hacer daño. También aparece en forma más espesa y pegajosa, como en margarina o en miles de otros alimentos procesados. Estos productos están hechos con aceites vegetales parcialmente hidrogenados o grasas parcialmente hidrogenadas, también conocidas como “grasas trans”, que son terribles para tu salud.

Para fabricar grasas trans, inyectan hidrógeno en los aceites vegetales, lo que prolonga su vida útil .  Explicándolo así, suena ideal para el producto (y los que hacen ganancias con él), pero pésimo para tu salud y la de tu familia, ya que su consumo genera inflamación en todo el cuerpo, preparando el escenario para dar lugar a enfermedades del corazón, diabetes, enfermedades autoinmunes y aumentando las posibilidades de cáncer en el futuro.
También hay que tener en cuenta que los productos “libres de grasas trans” no significa necesariamente que son libres de aceite vegetal, si no, que sólo son libres de grasas parcialmente hidrogenadas.
Así que no te olvides, los alimentos procesados ​​- son una fuente importante de grasas trans y aceites vegetales ocultos, que traen con ellos un montón de angustia.

4- Afecta tu ecosistema interno: flora intestinal

La buena salud y el equilibrio en nuestro sistema digestivo y la flora intestinal, es básico para vivir una vida plena.  Por eso,  si estas consumiendo estos aceites, deberías empezar a plantearte un cambio fuerte, ya que las semillas que usan para fabricar estas grasas, por los general, son de cultivo transgénico, esto significa que su  ADN ha sido modificado para aguantar todos los fertilizantes e insecticidas químicos creados por la industria.
Ten en cuenta a la hora de comprar, este tipo de aceites no son para el consumo humano, podrían estar matando tus bacterias sanas y alterando tu microbioma que conducirá a problemas intestinales, inflamación, aumento de peso y una serie de otros males.

 

Entonces, ¿qué uso?

No te preocupes, hay alternativas y muy buenas para apoyar tu dieta sana.
Elegí 3 variedades de aceites que son excelentes para preparar tus alimentos, yo los uso todos los días y estoy encantada, porque con el correr de los años he notado mucho la diferencia.
Y ellas son:

  • Ghee
  • Aceite de coco
  • mantequilla de leche de animales de pastereo

Pero lo dejaremos para la próxima, que el tema da para rato.

Un fuerte abrazo,
Caro.

El mejor pan sin gluten del mundo


Si ya sé, vas a pensar que nombrar esta receta como “el mejor pan sin gluten del mundo” es una exageración y en primera instancia puedo darte la razón, porque cuando la encontré  en el blog de Sofia Paixão (que me gusta leer cada tanto), me pasó lo mismo. Ella utilizó este mismo título y te aseguro que me provocó una sonrisa, pero como sé que sus recetas son riquísimas me puse manos a la obra.
Y ahora que los hago en muchas oportunidades, puedo asegurar que efectivamente, es el mejor pan sin gluten del mundo :-D.

Ingrediente principal: avena sin gluten



El principal ingrediente de estos pancitos es avena SIN GLUTEN.
Si bien hay mucha controversia alrededor de la avena, ahora mismo nos vamos a centrar en conseguir un alimento de calidad como este que les muestro en la foto (arriba).
Cuando vayas a comprar, lee la etiqueta, pregunta el origen, ya que muchas veces al desconocer la procedencia, se pierde la ruta y podría ser avena contaminada. Si puedes acceder al productor, ¡mucho mejor!, nada como tener toda la información de primera mano.

Personalmente me inclino por productos de Bauckhof  que están avalados por el grupo Demeter, quien se dedica a la comercialización de alimentos cultivados a través de la agricultura biodinámica.
A mis ojos, Demeter, es sin dudas, una de las marcas más confiables y éticas cuando de alimentos se trata. Sus controles y métodos, generan un alimento de gran poder nutricional, cuidando cada paso del proceso de cultivo, pero sobretodo, son conscientes de la importancia de cuidar el planeta.
En el caso de esta avena, es sembrada y cultivada aquí en Alemania, así es que la he comprado con más ganas, porque de esa manera (aunque parezca insignificante) con mi hábito de compra apoyo la economía local.  Alimentación consciente=compra consciente 🙂

Cómo hornear pan sin gluten

Con el tiempo he aprendido que hornear pan es un arte y que encima sea sin gluten, es el doble de desafiante, pero como casi todo en la cocina, también existen algunos trucos que podemos poner a la práctica para obtener panes sensacionales.
Así es que buscando información en youtube, me encontré con este video que explica al detalle como obtener panes perfectos y aunque es para panes con gluten, se puede aplicar todos estos consejos para hornear nuestros pancitos sin gluten.


Dadas todas las directivas, vayamos a la receta:

Ingredientes:

  • 300 grs de avena sin gluten en copos
  • 200 grs de harina de arroz integral
  • 100 grs fécula de papa
  • 2 cucharaditas de sal marina
  • 630 ml de agua tibia
  • 20 grs de psyllium en polvo
  • 20 grs de semillas de linaza rubia molidas
  • 1 cucharadita de azúcar panela
  • 1 sobrecito de levadura de cerveza en polvo (sin gluten)

Preparación:

1. Colocar los copos de avena en un procesador o una licuadora y batir hasta conseguir una harina fina.
2. En un vaso medidor agregar el agua tibia, el psyllium, la linaza y el azúcar. Mezclar Bien.
3. Añadir la levadura en polvo y dejar activar por 5 minutos ( si fuera levadura fresca 10′)
4. Cuando acabe el tiempo, revolver todo hasta que la preparación quede completamente integrada.
5. En una batidora o procesador, colocar todas las harinas y la sal, darle marcha suave e ir incorporando el líquido anterior muy suavemente. Amasar hasta que este todo bien integrado.
6. Colocar la masa en una mesa, e ir armando los bollitos.


7. Acomodarlos en una bandeja para el horno con un papel para hornear en la base.
8. Espolvorear los panes con un poco de harina de avena y luego darle los cortes en cruz con un cuchillo bien afilado.
9. Cubrir la bandeja con un plástico (para que no pierdan la humedad, es super importante) y dejarlos levar en una lugar a buena temperatura.
10. Encender el horno a 200º C (ver el video arriba, para la optimización del horno -muy importante-)
11. Hornear los pancitos durante aproximadamente 40 minutos, pero ir controlando porque siempre depende la potencia del horno si necesita más o menos tiempo.

Consejito: Para conservar, lo mejor es dentro de una bolsa de plástico y guardarlos en la heladera.

Como siempre, cualquier duda, ya saben que pueden consultarme que encantada los ayudo.

Todo mi amor para ustedes,
Caro.