Menú Navideño- sano y rico – 3era y ultima parte

Menú Navideño

 

¡Hola Sapiens!,
¡Ya tengo lista la última entrega para el menú Navideño! es un Pastel de Verduras y aunque no lo creas esta completamente hecho sin grasas.

Digestiones lentas

Hay muchas personas que tienen cierta sensibilidad  para digerir las grasas, así pues he pensado en ellos.
En el caso de personas con ciertas sensibilidades digestivas siempre les aconsejo tomar alimentos fermentados, como Sauerkraut o vinagre de manzana antes de empezar a comer o bien durante la comida. Muchas veces, el desequilibrio de bacterias genera poca acidez para digerir alimentos, así, estos nos ayudan a crear digestiones menos pesadas y aportar bacterias amigables a nuestro intestino.
Por eso, si es tu caso, con apenas una cucharada de vinagre de sidra de manzana antes de comer o una cucharada de chucrut o sauerkraut en la ensalada, vas a notar una diferencia importante. Sumado a esto es vital que mastiques muy requetebién cada bocado, que en el proceso de la formación del bolo alimenticio, la saliva genera enzimas digestivas que también tiene muchísimos más beneficios como por ejemplo perder peso.

Pastel de verduras sin papa

Ingredientes:

  • 2 tazas de puré de coliflor haz click aquí para aprender hacerlo
  • 1 ramita de apio
  • 1 zanahoria
  • 1/2 pimiento morrón
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 taza de agua
  • 250 grs de champiñones
  • 3 cdas de aceitunas picadas
  • 1/2 cucharadita de pimenton dulce
  • 1/2 cdita de comino
  • sal marina y pimienta a gusto

Para la decoracion (opcional): estrellas de batatas al horno

  • 1 batata grande
  • 1 tomate cortado en cubitos pequeños
  • aceite de olivas extra virgen a gusto
  • arvejas, cantidad necesaria

Procedimiento:

1. Preparar el puré de coliflor como lo indico en esta receta (puedes quitar el ghee si lo deseas) y reservar.

2. Lavar y cortar en cubitos pequeños el apio, la zanahoria, la cebolla y el pimiento morrón.

3. Poner una sartén a fuego medio y cuando este bien caliente agregar todas las verduras cortadas. Mover un poco con una cuchara de madera y agregar de a chorritos el agua hasta llegar a la media taza. Cuando se reduzca el agua agregar la otra mitad, tapar y  cocinar a fuego mínimo (si ves que necesita mas agua agrégale, pero fíjate que la preparación no te quede demasiado jugosa).

4. Agregar los condimentos, las aceitunas. Mezclar .

5. Mientras se cocinan las verduras, limpiar los champiñones y cortarlos en cubitos bien pequeñitos.

6. Agregarlos a la preparación anterior, dejar cocinar por unos minutos. Probar, y si hace falta ajustar los condimentos.

7. Una vez cocida totalmente la preparación, retirarla del fuego y dejar enfriar unos minutos. Aprovechar el tiempo y precalentar el horno a 180º C

8. La preparación alcanza para 8 porciones individuales, pero también puedes hacerla en una fuente pirex. Distribuir las verduras en las fuentecitas y cubrir con el puré de coliflor

9. Hornear por unos 25 minutos y servir caliente.

Para la decoración:

1. Lavar muy bien la batata con un cepillo, pelar, cortar en pedazos finos y con una forma de galletas proceder a cortar las estrellitas.

2. Hornear sin grasas durante aprox. 30 minutos a unos 200ºC

3. Cuando estén doradas retirar del horno y si se gusta pincelar con aceite de olivas extra virgen.

4. Ubicar en el plato junto con las arvejas y los cubitos de tomates.
Agradecer las pequeños regalos que nos da la vida

Y como última cosita he deseado traducir este video para que te ayude apreciar cuantos regalos maravillosos hay en tu vida. Ser un ser agradecido, nos hace ver las cosas mas fáciles, nos pone la mochila más ligera, nos ayuda a perdonar y a sentirnos bendecidos. Agradece cada vez que puedas, no existe momento ideal para hacerlo, simplemente entrégate por unos segundos y veras como lentamente se convierte en un hábito.

Un abrazo enorme para todos y ¡Feliz Navidad!

Caro.

Como hacer harina y pan de quinoa.

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¡Qué rica es la quinoa!, este pequeñísimo pseudo grano, tiene un aroma y un sabor muy particular, también depende de como lo hagas te sorprenderá el paladar. Yo la uso mucho en mi cocina, junto con el coco, es mi gran aliada. Hago tanto recetas dulces, como saladas: tartas, pancitos, galletas, budines, siempre descubro una manera diferente de incluirla, mas que nada porque es muy completa nutricionalmente, tiene todos los aminoácidos esenciales, que en mi caso que llevo una dieta basada en plantas, debo prestar especial atención. También  minerales como el manganeso o el magnesio y a parte su cultivo aún, es completamente orgánico y la semilla no ha sufrido de manipulaciones.

Gluten free

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Llevo una dieta 100% sin gluten hace poco más de dos meses y la verdad que he notado una gran diferencia en mi digestión, me siento mucho mas liviana y mi piel ha mejorado notablemente. Con esto no quiero decir que estaré toda la vida sin comer gluten, solo que en este momento, me hace muy bien y lo estoy necesitando, veremos en el futuro como sigo, ya saben que siempre depende de las necesidades que vamos teniendo a lo largo de nuestras vidas, que no siempre son iguales, por eso es importante escuchar nuestro cuerpo.

Así fue como comencé a buscar la manera de acceder a la harina de quinoa.
En el supermercado, el precio es un disparate, ya la quinoa de por sí es un grano caro fuera de sus zonas de cultivo, por eso intentar conseguir harina es simplemente impagable. Entonces, busque la manera de hacerla en casa y ¡lo logre!, solo hay que tener en cuenta que es importantísimo quitarle la saponina, el inhibidor de la quinoa, un polvillo blanco que la recubre, que afecta nuestra digestión y absorción de nutrientes si no la quitamos.

¿Qué necesitamos?

1. Una licuadora de alta potencia o un molinillo de café.
2. Un deshidratador o un paño limpio para poner a secar los granos al sol.
3. Un bol para lavar la quinoa con abundante agua.
4. Un frasco de vidrio para su conservación.

¿ Y el procedimiento?
Se los hice paso a paso en un video. Mírenlo haciendo click aquí:

Y ahora algo IMPORTANTISIMO que necesitas saber: UTILIZARÉ SIEMPRE EN TODAS MIS RECETAS, harina de quinoa hecha en casa, ya que las desarrollo con esta misma harina y desconozco por completo que resultado obtendrías con una harina de supermercado.

Pan de Quinoa

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Lo que más me gustó de haber desarrollado esta receta es que la hice totalmente libre de lácteos, de huevos, levadura, azúcar y sin gluten. Por eso, puede ser apta para muchos tipos de dieta (exceptuando la paleo que no comen granos), pero mi inspiración fue primordialmente para la gente que tiene que hacer una dieta super estricta para combatir la Candiadisis, de todo corazón espero puedan disfrutarla…bueno, allí vamos:

Ingredientes:

  • 1 taza de harina de quinoa.
  • 1/2 taza de harina de linaza.
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • 1 cucharada de vinagre de cidra de manzana 
  • 1 taza de agua.
  • 1 cucharadita de sal (opcional- yo lo hago sin sal. La quinoa es tan sabrosa, que para mi gusto no la necesita, pero cada paladar es distinto, prueba como te gusta más)
  • 1 cucharada de aceite de olivas (o coco) de primera prensada en frío.
¿Quieres saber que otras comidas ricas puedes preparar con harina de quinoa?  

Apréndelo aquí 

Mi menú para ocasiones especiales:
=> SIN GLUTEN
=> SIN AZÚCAR REFINADO
=> SIN PROTEÍNA ANIMAL

¡Descárgalo gratis ahora!

Preparación:

  1. Precalentar el horno a 130º C.
  2. Untar un budinera pequeña con un poco de aceite de olivas.
  3. En un bol, poner todos los ingredientes secos y mezclar muy bien.
  4. En otro bol, agregar todos los ingredientes líquidos y batir bien.
  5. Incorporar los ingredientes líquidos a los secos y revolver hasta que quede una pasta.
  6. Agregar la preparación a la budinera y meterla en el horno.
  7. Durante los primeros 40 minutos, hornearás el pan a 130ºC. Cuando se cumpla este tiempo, subí la temperatura a 170ºC y lo dejas por otros 40 minutos. Usa un reloj, el control del tiempo y la temperatura es crucial para que el pan salga bien.
  8. Cuando se cumpla el tiempo estipulado, apaga el horno y abrí un poco la puerta para que salga el excedente de calor.
  9. Luego de 10 minutos, retiralo del horno y dejar enfriar unos 10 minutitos más.
  10. Desmoldar y dejar sobre una rejilla para que se enfríe y listo para comer.

Obtendrás un pan pequeño, de aproximadamente 250 grs.

CONSEJO IMPORTANTE: no intentes hacer un pan más grande colocando la doble cantidad de ingredientes, porque NO FUNCIONA. Yo ya lo hice en dos oportunidades y el potencial pan acabó en la basura, porque nunca se terminó de hornear correctamente…queda incomible e insalvable.

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Una vez listo el pan es riquísimo para comerlo de diferentes maneras: al desayuno o merienda con esta rica mermelada sin azúcar

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También queda delicioso tostado para untarlo con Nutella casera, pasta de dátiles o mantequilla de maní que puedes aprender hacer pinchando aquí .

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Y queda genial para brusquetas o para acompañar un rico humus que también tenes la posibilidad de aprender pinchando aquí.

 

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Con esto, ya me despido por hoy, super contenta con el resultado del pancito y esperando haberles entregado una herramienta más para mejorar tu dieta y por ende tu salud.

Estoy siempre dispuesta a contestar tus preguntas, así no dudes, para mí no existen preguntas tontas, todas son importantes…sentite con la libertad de escribirme.

Con todo mi amor,
Caro.

Quieres saber que otras comidas ricas puedes preparar con harina de quinoa ???

Apréndelo aquí 

Mi menú para ocasiones especiales:
=> SIN GLUTEN
=> SIN AZÚCAR REFINADO
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¡Viva el humus!

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El humus, hummus o houmous (puré o crema de garbanzos) es un plato de origen árabe, que se ha vuelto muy popular en los últimos años, pero he notado que mucha gente, lo prepara con garbanzos de lata o lo compra en el supermercado listo, porque no lo sabe hacer, o simplemente piensa que la preparación es muy elaborada, pero no es así, una vez más aquí estoy para romper los mitos y mostrarles que puede ser muy simple, intentando con esto, llegar al objetivo como health coach (asesor de salud holística), la elaboración desde cero de tu propio alimento, conectarte con él y empezar a recuperar tu salud, tu energía y tu bienestar.

¿Qué tiene de especial esta legumbre?

Remontándonos en el tiempo, se cree que el origen del cultivo del garbanzo se ubica en el mediterraneo oriental: Grecia, Turquia o Siria, para luego llegar a España y expandirse al resto del mundo.

Este granito de forma tan simpática, es poseedor de un alto valor nutricional: es rico en proteínas, almidón y lípidos (grasas). Posee una gran variedad de vitaminas B y minerales como el hierro (superando por tres veces al de la carne), fósforo, potasio, magnesio, calcio y zinc, por eso, sería una lástima no aprovecharlo, porque a parte de ser muy económico, se puede preparar de muchísimas maneras, el humus, será solo una genial manera de introducirlo a nuestra dieta, especialmente si estas buscando comer menos carne o en transición a una dieta vegetariana.

Mi historia

Por parte de mi papá soy de origen árabe, sirio libanesa, para ser mas precisa. Tercera generación nacida en Argentina. Sin embargo, nunca aprendí nada de la cultura, ni tan siquiera el idioma. Con mi papá se ha perdido todo el arte culinario árabe, no porque no haya sabido cocinar, si no pues, porque fue un evolución natural de la adaptación al país y lógicamente, hacemos más cosas argentinas, que las que trajo mi tatarabuelo en el barco.
En mi casa, a veces se cocinaba alguna receta, pero era en ocasiones contadas. Mi abuela enseñó a mi mamá algunos platos, pero nada que yo recordara con muchas ganas de comer, ya que se trataba de kibbeh crudo y a mí, sinceramente, me daba muchísimo asco…por suerte mi mamá, la consentidora, siempre nos cocinaba a mí y a mi hermana otra comida :-).

Reencontrándome en Alemania

Con el correr de los años, me fuí a vivir Alemania, y ya mi curiosidad por los nuevos sabores era muy fuerte y en este país, que posee como primera minoría personas de origen turco, subseguida por las árabes fue ideal para reintroducirme en los sabores de la tierra de mi tatarabuelo. Así, volviendo al tema, por esta razón, es muy común que en ciertas ciudades se encuentren barrios que les llaman “pequeña Estambul”, donde abundan las tienditas típicas,  incluso las de comida hindú….

Mientras vivimos en la ciudad de Wiesbaden, me encantaba ir a la Wellritzstrasse, donde disfrutaba mucho del entorno y las delicias de medio oriente: de verdad, no se como lo hacen, pero el té negro simplemente sabe mejor cuando ellos lo preparan, que cuando intento hacerlo en casa :-).

Si bien los árabes y turcos nada tienen que ver entre ellos o con Argentina, el bullicio, los olores, la gente conversando en voz alta y las risas a todo pulmón, me trasladaban a mi tierra, era una pequeña caricia al alma. De esta manera apaciguaba un poco la falta de los míos…así fue como de repente empece hacer casi todas las compras de la casa en las pequeñas tiendas de este barrio. Amaba ir a esta verdulería (foto abajo) porque mientras compraba podía “pellizcar” las frutas que quisiera y nadie me llamaba la atención, solo me faltaba decirle: ¿”son dulces estas mandarinas, don”?. También me encantaba la flexibilidad con la cual podían adaptar sus productos a mis necesidades argentinas…con el tiempo empece a encariñarme con el lugar y su gente, y ya para mí los limones, aceitunas, especias, aceite de oliva, que allí vendían, eran los mejores de la ciudad.

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Fue en Alemania, en ese mismísimo barrio, donde por primera vez en mi vida probaría el humus, para nunca mas dejarlo :-). Aprendí hacerlo e incorporarlo a mi dieta. La preparación básica es rápida y mas aún si podemos planificarla un poco.
Para empezar siempre uso garbanzos de buena calidad y crudos. Los pongo en remojo durante al menos 12 hs, para remover todo tipo de inhibidores (ácido fítico y hongos, por ejemplo) que dificultan la asimilación de nutrientes y provocan esos malestares flatulentos. Al siguiente día en una cacerola, agrego los garbanzos limpios conjuntamente con una hoja de laurel, abundante agua y los cocino, pero me gusta hacerlo tranquilo, a fuego mínimo, mientras mas pequeño mejor, (si tienen una olla de cocción lenta, mejor aún) para que durante el proceso se pueda conservar mejor los nutrientes. Una vez que están listos y fríos, los separo en porciones de una taza y los congelo. De esta manera con solo sacarlos una horita antes de la preparación para descongelar, puedo tener una rica y nutritiva entrada o snack.
Mis hijas aman el humus, especialmente la mayor. Es una fiesta cada vez que lo hago. Lo comemos de muchas y riquísimas variaciones: con pimiento morrón, albahaca, espinaca, remolachas o crudo, si, si crudo…que también es delicioso, pero hoy solo les traigo la receta básica y cocida, para que luego ustedes, puedan dejar volar la creatividad y le agreguen la verdura que les gusta.

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Ingredientes:

  • 1 taza de garbanzos cocidos
  • 1/3 de taza de tahini (pasta de sésamo o ajonjolí)
  • 2 cucharadas de aceite de olivas
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 1 diente de ajo
  • agua, en caso de necesitarla.
  • decoración: aceite de olivas y un poco de pimentón dulce (paprika) o comino.

 

Procedimiento:

Agregar todos los ingredientes en la licuadora, menos los de la decoración y batir a máxima potencia. Si ves que no se mezcla adecuadamente y no queda homogénea, se le puede agregar un poquito de agua (pero un poquito, ¡eh!) y continuar batiendo.
Servir en un plato, agregarle por encima la paprika o el comino ( a mi me gusta mas con comino, pero logicamente es una cuestión de gustos) y un chorrito de aceite de olivas. Servir con pan pita.

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¿Con qué acompañarlo?

Una ensaladita tabule (tabboulah), un pimiento morrón al natural y unas riquísimas aceitunas son geniales para este fresco y delicioso plato.

Última receta: pimiento rojo asado

Si deseas hacer pimiento al natural, es muy sencillo. Poner el pimiento rojo limpio directamente en la hornalla a gas (sin miedo, es así como se hace) y dejar que la pielcita se queme, mientras lo vas girando, prestando mucha atención de no quemarte (usar pinzas es lo adecuado). Cuando todo el pimiento este “quemado”, retirarlo del fuego y meterlo en una bolsa de plástico. Esperar unos 10 minutos y proceder a retirarle toda los restos y abrirlo para quitar las semillas. Cortarlo en tiras y agregarles un poco de aceite de oliva. Son ideales para agregar a las ensaladas, sandwichs, o lo simplemente comerlos así solitos.

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Espero de todo corazón que les haya motivado esta receta y se animen a prepararlo en casa. La primera vez, como casi todo en la vida, te encontrarás un poco perdido, pero luego con la práctica te resultará facilísimo y divertido, incluso los niños pueden hacerlo sin problemas,

Cualquier pregunta, no duden en escribirme aquí en el blog, que encantada de la vida, los ayudaré.

Con amor,

Caro.

 

Hogar, dulce hogar

 

 

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¡Hola mi gente linda, estoy de vuelta!, llego renovada, ¿qué digo renovada?, renovadísima luego de este maravilloso viaje desde EEUU hasta Costa Rica. Hoy les escribo desde mi nuevo hogar, bien en la soledad y majestuosidad de la selva.

Y desde mi nueva casita, llena de entusiasmo, ya me he metido en la cocina y pronto, muy prontito, estaré compartiendo con todos ustedes, recetas saludables, estilos de vidas, consejitos, reportajes y muchísimo más.

¡Abrazos fuertes, fuertes!.

Nutella, Pasta de Dátiles y mantequilla de maní Casera

 

¡Hola mis mamíferos preferidos!,

Qué ganitas tenia de escribirles nuevamente, pero no llegaba con los tiempos y hoy finalmente lo logré…YUPIE.

Miren, miren como me esmeré ¡je!. Tres recetas en una sola entrada, para todos los gustos y necesidades: Nutella, mantequilla de maní y pasta de dátiles.

Muchas veces la mayoría de las personas piensan que alimentarse sanamente está directamente relacionado con renunciar a todo lo que nos gusta, pero afortunadamente no siempre es así :-D. Por eso, me atrevo a parafrasear mi amiga Fernanda (copiona de Darwin): -¿cómo es la cosa?, ¿sobrevive el más fuerte o el que mejor se adapta?… nosotros por las dudas nos reinventamos y nos adaptamos al cambio. Si la industria nos venden alimentos que nos enferman, entonces los hacemos en casa.CHAN. ¿Seremos más fuertes así, Fer?.

La Nutella y la mantequilla de maní industrial, tienen muchísimos químicos o inductores de sabor, tal como el glutamato monosódico, que genera adicción. Si, si, adicción. ¿Viste cuando compras papas fritas chips, no paras hasta verle el final a la bolsa? (y encima te pareció poco), bueno, bueno, esa necesidad de comer y comer sín parar, lo provoca el GMS y OH!, casualidad, la Nutella también la tiene. Por eso, nos vamos a arremangar y convertirnos en nuestros propios productores de NUTELLA  saludable (pinchando en el link pueden leer un artículo sobre la tan mundialmente conocida -y adictiva- crema de avellanas)…ahora si SABREMOS QUE ESTAMOS COMIENDO, porque lo haremos nosotros mismos.

Antes que nada es importante que recuerden algo: salvo la pasta de dátiles, tanto la Nutella como la mantequilla de maní, están hechas con nueces, y si bien son super sanas, también son muy altas en grasas… si, si,si, ya sé, “grasas buenas”, pero grasas al fín, o sea hay que consumirlas con responsabilidad… Seamos: SAPIENS :-).

Primero que nada, les quería repetir (ya les conté en recetas anteriores) que es importante dejar, tanto las nueces, como cereales o semillas (salvo la linaza y la chia), en remojo o “activando” durante al menos 12 hs. Esta categoría de alimentos, tienen naturalmente inhibidores o antinutrientes como el ácido fítico, que dificultan la asimilación de nutrientes. Por otro lado, las nueces, si no las compramos en su estado natural,  o sea con cáscara ( ¡seria ideal! porque incluso conservan mejor minerales y vitaminas) podrían estar infectadas con hongos (aflatoxinas) altamente peligrosos. Por eso, es importante PLANIFICAR el menú con unos días de anticipación, sin apuros, para disfrutarlo en todo sentido.

Para las nueces, recomiendo ponerlas en agua una noche completa y al próximo día enjuagarlas y secarlas. Puede ser al sol, en un deshidratador, o en el horno a fuego muuuuuy bajito y con la puerta entreabierta. De esta manera tendremos la seguridad que ingeriremos nueces de mejor calidad. Todo lo que nos podría afectar, se lo llevará el agua :-).

Estas recetas a continuación, no llevan ni lácteos, ni gluten, ni conservantes. Están llenas de minerales como potasio, hierro, magnesio o fósforo y son ideales para consumirlas luego del deporte por su alto valor energético…así pues, si no mueven el esqueleto, no hay Nutella  :-P.

Bueno, mis queridos golosos, vamos a ponernos manos a la obra.

Pasta de dátiles:

– Cantidad de dátiles a gusto y presupuesto 😉
– Agua filtrada, cantidad necesaria.

Procedimiento:

La noche anterior, ponemos en un bol los dátiles con doble cantidad de agua.
A la mañana siguiente, escurrirlos y reservar el agua.

En una licuadora, ponemos los dátiles activados y le agregamos un poquito ( ¡aich!, un poquito dije, ché :P) del agua del remojo. Le damos marcha a la licuadora hasta obtener una pasta. Ponemos la preparación en un frasco o un tupper (de vidrio dentro de lo posible) y lo guardamos en la heladera.
La pasta de dátiles te sirve para untar el pan como la mermelada por ejemplo, pero también se puede usar para endulzar licuados, jugos, hacer salsas, mezclar con frutas o lo que se te ocurra. ¿Cuánto tiempo dura?, no sabría decirles exactamente porque en casa dura un suspiro, pero calculo que alrededor de 5-7 días.

En la foto a continuación, puse una cucharada de pasta de dátiles en un recipiente pequeño y la rebaje con un poco de agua, provocando que quede con una consistencia mas fluida. De esta manera se la puede usar como salsita para poner arriba de las frutas o panqueques, por ejemplo.

Pasta de dátiles

Mantequilla de Maní

– Maní o cacahuetes crudos, la cantidad que quieran. (yo uso normalmente dos tazas    grandes).
– Una multiprocesadora o una licuadora potente.

Preparación:

-Comprar maní/cacahuetes crudos, lavarlos bien lavaditos y ponerlos a activar.
-Al próximo día escurrir, secar, ponerlos en una bandeja y mandarlos al horno precalentado a unos 150 grados. A tostarlos lentamente.
-Cuando esten doraditos, los sacas y dejas enfriar.
-Una vez fríos los pones en la multiprocesadora o licuadora y dejas que mezcle un buen rato (dependiendo de la potencia puede demorar como unos 4-5 minutitos o más).
ES IMPORTANTE que no le pongas NADA, solo el maní tostado hasta que se haga una masa pegota y ya esta listo.
Si te gusta dulce, podes agregarle Stevia, sirup, melaza o jarabe, aunque sinceramente no tengo idea como quedará porque nosotros lo comemos así, sin nada.
– Guardar en un frasco o tupper de vidrio en un lugar fresco y seco (puede ir a la heladera también). ¡Y listo para comer!.

Dato extra para todos mis compatriotas argentinos: Cuando tengan ganas de comer Mantecol, (que es riquísimo, pero tan dañino, como su prima hermana la Nutella industrial) pueden cortar manzanas y untarlas con la mantequilla de maní. El sabor de esta combinación es MUUUY parecido. Un “pu-e-ma”.

mantequilla de mani

 

Nutella

Ingredientes:

– 2 1/2 tazas de avellanas crudas (dentro de lo posible, limpias, activadas y vuelta a secar…exactamente así como les explique mas arriba)
-2 cucharaditas de extracto/esencia de vainilla.
-1/3 de taza de cacao amargo en polvo.
– 2 puñados generosos de dátiles.
-2/3 de taza de leche de almendras.

 

Procedimiento:

– Precalentar el horno a unos 200 grados.
– Tostar las avellanas durante unos 10-15 minutos.
– Cuando esten listas, retirar y dejar que se enfrien.
– Una vez que estén completamente frías, ponerlas en un paño limpio y frotarlas unas con las otras para retirar la piel. Este paso puede ser un tanto difícil, pero no te vuelvas loco/a si no sale completamente, lo importante es que remuevas la mayor parte.
– Poné las avellanas en la licuadora o en la multiprocesadora (yo uso licuadora, es mucho mas potente) y batilo hasta que quede una manteca.
– Incorpora el resto de los ingredientes y continua batiendo hasta que quede una manteca homogénea.  Probala, si ves que no esta suficientemente dulce, agregale mas dátiles o si te gusta un poco de Stevia. Lo mismo si no esta lo suficientemente suave, agregale mas leche de almendras o si te gusta con más sabor a chocolate, agregale cacao, hasta que encuentres el punto de tu agrado.
– Guardalo en un frasco limpio o un tupper de vidrio.
– Conservar en un lugar fresco y oscuro, pero NO en la heladera.

NOTA: quien quiera comer Nutella crudivegano, lo único que debe hacer es NO tostar las avellanas y seguir con el mismo procedimiento :-). Y para quién sigue la dieta del Dr, Graham: 80-10-10, puede cambiar el cacao por algarroba y listo :-).

Ahora si, ¡buen provecho!

Nutella casera